El embarazo y cómo se ha desarrollado nuestro parto, son hechos que nos influyen directamente para seguir optando a una máxima calidad de vida.

Nuestro organismo cambia a lo largo de 40 semanas condicionando nuestro cuerpo y generando un cambio estructural, que con la recuperación del suelo pélvico, cuando se inicia el cambio, garantizamos que “todo vuelva a su lugar” y por tanto podamos seguir optando a una máxima calidad de vida.

Es importante actuar de manera preventiva y así seguir disfrutando de nuestra feminidad a la vez que eres madre. Un suelo Pélvico fuerte que sostiene las estructuras en su ángulo correcto evita que haya desprendimientos, evita que haya pérdidas de orina y permite disfrutar de una relación sexual satisfactoria.
Seguir disfrutando de sentirnos vivas, jóvenes, dinámicas, especiales y ahora además … MADRES.